Asturias en 10 bocados imprescindibles
Sí, la fabada es la estrella, pero sin su reparto de comparsas —compango de chorizo, morcilla y panceta— no sería más que un guiso de alubias blancas.
Aquí va tu lista de prioridades:
- Fabada asturiana: Mejor entre octubre y marzo, cuando las judías están recién recolectadas.
- Sidra natural: Se sirve en botella de 70 cl y con el culín perfecto: 2 cm de espuma, 45° de inclinación.
- Queso Cabrales: D.O. en solo 3 valles del concejo de Cabrales; pruébalo con miel de brezo para redondear su picor.
- Chuletón asturiano: de vaca vieja, madurado 45 días.
- Pixín (rape) a la sidra: se cocina en la misma sartén donde reduce la sidra.
- Arroz con leche.
- Frixuelos: crêpes asturianos.
- Cachopo: dos filetes de ternera, jamón serrano y queso; pide la versión mini para no dormir la siesta obligada.
- Requesón con miel de abeja: postre de los pastores de Somiedo.
Trucos para comer (y beber) como un asturiano
- Hora de sidra: antes de comer, nunca después. El culín se bebe de un trago; se tira el resto al suelo (de la cubierta de la sidrería).
- Reservar: los fines de semana llagares y restaurants llenan.
- Menú del día: 12-15 € con bebida incluida; suele incluir fabada o cachopo.
- Tapas: en Oviedo, la calle Gascona concentra 12 sidrerías en 300 m.
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